Envidias

Homero se hace eterno
en un lubricán encendido.
Gogol alimenta con escritos
la oscura chimenea.
Yeats sigue tartamudeando
sobre los tejados rojos.
Verlaine de cara a la pared
llora con amargura.

Miran envidiosos
mis mediocres poemas.
Todos muertos
y yo vivo,
escribiendo en tu mirada.

ojo

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s